boletín 1020

Salud de internet en 2019

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Por tercer año, Mozilla publica los resultados de una investigación, entrevistas y análisis a partir de respuestas de cientos de lectores y 200 expertos. El informe incluye tres puntos destacados, cinco apartados y una invitación a participar en el movimiento por un internet más saludable. Los puntos que destaca son:

Inteligencia artificial (IA). Existen serias preocupaciones sobre el desarrollo de la IA de los nueve grandes (G-MAFIA: Google, Microsoft, Amazon, Facebook, IBM y Apple, en Estados Unidos, así como BAT: Baidu, Alibaba y Tencent, en China). En general, han establecido comités de ética como solución, aunque existen cuestionamientos sobre su impacto real en la toma de decisiones. Por otra parte, se han planteado importantes dudas sobre la medida en que hemos dejado que la IA se introduzca en nuestras vidas, debido a datos con fallas para entrenarlas: por ejemplo, se incrementan las desigualdades con los tamizajes en el proceso de elegir candidatos a un puesto, que se basan en datos que reflejan mayoría de hombres en cargos similares, lo cual discrimina a las mujeres.

Anuncios digitales. Por primera vez, en Estados Unidos los anuncios en Internet representan mayor inversión que en impresos o televisión. El hecho de que los datos de cada usuario de internet puedan usarse para diseminar anuncios pertinentes a sus intereses y necesidades nos permite comprender que Google, Facebook (FB) y Baidu los consideran su fuente primordial de ingreso. Se ha detectado que puede haber prácticas discriminatorias, como el ofrecimiento de empleos o casas en ciertas zonas con base en perfiles étnicos o de género.

El poder de las ciudades. Hoy más de la mitad de la población mundial es urbana. Con objeto de bajar costos y mantener un internet neutral, se creó, por iniciativa de Nueva York, una coalición de ciudades que reúne a más de 130. La idea es recapturar la dignidad y propósito de la tecnología en términos del bien común.

Los cinco apartados son:

Privacidad y seguridad. En 2018 hubo una toma de conciencia de los riesgos que tener una cuenta de FB, por ejemplo, cuando la firma Cambridge Analytica colectó datos de millones de sus usuarios y los usó para fines políticos, incluyendo intentos por influir en las elecciones de Gran Bretaña y Estados Unidos. También se aborda el problema de ransomware: el pago por conservar los archivos propios, que en 2018 representó 200 millones de ataques. Como respuesta se creó The no more ransom initiative con herramientas gratuitas contra estos ataques. Se destaca el tema del anonimato al utilizar internet, lo que permite a activistas, por ejemplo, involucrarse en actividades que tienen riesgo de muerte.

Apertura. Existen presiones de muchos gobiernos por limitar la apertura de internet, desde la censura hasta el pago de impuestos por usar redes sociales o la ralentización del servicio para silenciar a los disidentes. Se analiza también el uso de datos personales y el informe plantea que hay tres niveles de los perfiles personales: lo que compartimos, lo que nuestra conducta les dice (nuestra localización y las personas con las que nos comunicamos, por ejemplo) y lo que la máquina interpreta de nosotros (lo cual es prácticamente imposible de controlar).

Inclusión digital. Por un lado, hay condiciones desfavorables y discriminatorias en el trabajo en la propia industria tecnológica. Por el otro, existen prácticas que los empleados de empresas como Amazon y Microsoft han hecho públicas, como el contrato de esta última con el área de inmigración de Estados Unidos. En cuanto al acceso a internet, 80% de los europeos lo tienen, mientras en África el porcentaje baja a 24. Se han generado códigos de conducta como el Contributor covenant, adoptado por miles de proyectos de recurso abierto en los últimos años.

Literacidad web. En 2018 se consiguió llegar a una meta importante: más del 50% de las personas están ahora en línea, por lo que este tipo de literacidad cobra mayor importancia. Existen aspectos de riesgo, como la pornografía, lo que implica adaptar la educación sexual a la era digital. En cuanto a la democracia, existe evidencia tanto de que internet la promueve como que la lastima alrededor del mundo. También hay preocupación por la información personal que se sube: por ejemplo, en el informe inglés titulado ¿Quién sabe qué de mí? se encontró que, en promedio, para cuando un joven de Gran Bretaña llega a sus 18 años, hay 70 mil publicaciones sobre él. Incluso una joven austriaca demandó a sus padres por subir fotos de ella a los 700 contactos de sus cuentas en redes sociales.

Descentralización. El hecho de que un puñado de empresas ya controlen la mayor parte de internet al vender datos para fines mercadotécnicos tiene impactos importantes. Google, FB y Baidu venden nuestra atención a los comerciantes. Apple y Microsoft crean y comercializan dispositivos y software para que podamos estar en línea. Alibaba y Amazon son los intermediarios que, además de hacernos llegar productos, venden anuncios y servicios digitales. Tencent, la empresa china, tiene un sistema de mensajería que también permite pagar cuentas y gestionar citas.

El informe termina con algunas acciones para promover una mejor salud en internet y una invitación a formar parte del movimiento.

Mozilla. (2019). Internet health report 2019. Recuperado de: https://d20x8vt12bnfa2.cloudfront.net/2019/2019InternetHealthReport_shortversion.pdf