boletín 1020

La adolescencia: etapa de oportunidades de desarrollo

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Los cerebros de los adolescentes son adaptativos y se vuelven más especializados ante las demandas ambientales. Debido a los cambios que se dan en este periodo, existen oportunidades para formar relaciones con iguales y con adultos, explorar la identidad propia, así como mejorar condiciones derivadas de dificultades de la infancia. Al instalarse la pubertad, se dan cambios en el sistema límbico que llevan a una mayor sensibilidad hacia las recompensas, amenazas, novedad y compañeros. El área cortical, ligada a la auto-regulación y el control cognitivo, lleva más tiempo en desarrollarse. Los jóvenes entonces logran reflexionar sobre preguntas complejas y sobre su papel en el mundo, y cuestionar la justicia y legitimidad de las experiencias e instituciones.

Debido también a la epigénetica, hoy sabemos que la forma en que la herencia se expresa en conductas depende mucho de elementos ambientales. Así, se habla de trayectorias que pueden modificarse, para bien o para mal, en cada etapa de vida, a partir de factores ambientales. Hay determinantes sociales, como el racismo y la discriminación, que pueden reducir el acceso a oportunidades, servicios y apoyos importantes para el adolescente. Hay evidencia, por ejemplo, de que los jóvenes LGTB tienen mayor riesgo de problemas de salud mental y suicidio. También la segregación geográfica tiene implicaciones: los adolescentes de familias pobres o de minorías tienen mayor probabilidad de vivir en barrios pobres y segregados, lo que implica menos acceso a servicios de salud, organizaciones que trabajan para la juventad y centros de aprendizaje. Significa también estar más cerca de violencia, contaminación e inseguridad. Además, esas familias viven mayor estrés, lo que conlleva menos cuidado de los adolescentes.

Las soluciones incluyen políticas y programas para reducir la disparidad en términos de ingresos, recursos en el área donde viven y riqueza. Otros puntos positivos son: la preparación de adultos que dan servicio a estos jóvenes, a partir de enfoques que consideran el trauma y violencia entre ellos, así como el uso de analíticas predictivas para resolver los sesgos en la toma de decisiones en los sistemas.

Se presentan recomendaciones para el sistema educativo que incluyen la modernización de las escuelas de nivel secundario para preparar en términos de conocimientos y habilidades para enfrentar las demandas actuales y resolver disparidades en recursos que emanan de los antecedentes demográficos de los jóvenes. Se requieren también trayectorias educativas flexibles, la protección de la salud y bienestar general del estudiante, y la enseñanza de conocimiento práctico y habilidades no académicas, como la toma de decisiones, adaptabildiad y manejo de aspectos socio-emocionales. Además, los entonros de aprendizaje deben ser sensibles culturalmente y es necesario que haya una orientación para navegar con éxito el sector educativo.

National Academies of Sciences, Engineering, and Medicine (2019). The promise of adolescence: Realizing opportunity for all youth. Washington, DC: The National Academies Press. Recuperado de: https://doi.org/10.17226/25388.