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Metacognición y transferencia de aprendizaje

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Un aspecto fundamental del aprendizaje es la posibilidad de transferirlo a nuevos contextos, en particular en el ámbito laboral. En este trabajo, investigadores de universidades de cuatro países (Australia, Bélgica, Gran Bretaña y Estados Unidos) exploran el papel de la metacognición (conciencia sobre los procesos de pensamiento y su uso) en la transferencia de aprendizajes.

Cuanto más parecidos los contextos, más fácil es la transferencia. En la mayoría de los casos, es necesario combinar aprendizajes y habilidades previos para generar la transferencia y esto puede darse después de un tiempo. El proceso se facilita cuando la persona tiene claro: las diferencias y similitudes entre contextos, las habilidades que ya posee, y cuál es el conocimiento pertinente para esa ocasión. Además, durante el proceso de esta toma de decisiones, es necesario monitorear el desempeño propio y realizar los ajustes necesarios.

Investigación previa hace evidente que no hay suficiente comunicación explícita sobre la importancia de que el estudiante transfiera aprendizajes y desarrolle estrategias específicas para hacerlo. Por ello, los autores consideran que utilizar metacognición para el proceso de transferencia puede promover que los estudiantes y docentes desarrollen e incorporen esas estrategias de manera intencional, monitoreen su efectividad y generen cambios adaptativos cuando se requiera. Argumentan que la metacognición puede ser útil en al menos en cuatro formas:

  1. generar conciencia sobre la importancia que tiene la transferencia de aprendizajes para la vida académica, ciudadana y laboral, ya que eso implica más probabilidades de que realicen ese proceso;
  2. diferenciar los contextos en que puede darse la transferencia de contenidos, habilidades y procedimientos;
  3. evaluar las estrategias para realizar la transferencia y así identificar cuándo, dónde y cómo estrategias específicas resultan efectivas;
  4. promover el auto-monitoreo en función del nivel de éxito de una estrategia en una situación dada.

A partir de la aplicación de una encuesta vía Internet a 74 docentes y 118 estudiantes de cinco instituciones de educación superior, se encontró que:

  1. dos terceras partes de los participantes no pudieron definir transferencia de aprendizajes de manera adecuada;
  2. los docentes piensan que promueven la transferencia de aprendizajes en mayor medida que lo que perciben los aprendices;
  3. la mayoría considera que la falta de conexión entre ambos contextos, limitaciones de tiempo y exceso de material impiden la transferencia;
  4. los docentes pudieron señalar ejemplos concretos de intentos de transferencia de aprendizajes, pero los estudiantes, en general, no lo lograron;
  5. los docentes piensan con más frecuencia en sus procesos de aprendizaje que los estudiantes, pero estos lo hacen más seguido conforme avanzan en sus programas académicos; y
  6. existen correlaciones positivas entre pensar frecuentemente en cómo aplicar aprendizajes de un contexto en otro y la probabilidad de pensar en estrategias de aprendizaje y de enseñanza, de usar conciencia para guiar la práctica y de autoevaluarse como alguien familiarizado con estrategias de aprendizaje.

Scharff, L., Draeger, J., Verpoorten, D., Devlin, M., Dvorakova, L.S., Lodge, J.M., Smith, S. (2017). Exploring metacognition as support for learning transfer, Teaching & Learning Inquiry, 5(1), recuperado de Leeds Beckett Repository.